top of page

Hábitos de liderazgo: La prudencia

  • Miguel Angel Cardona
  • 30 mar
  • 1 Min. de lectura

Nunca te arrepentirás de ser prudente.

 

Ser prudente minimiza el riesgo de decisiones negativas irreversibles.

Ser prudente te permite preservar el valor de tu marca personal como alguien racional y confiable.

Ser prudente evita que un problema se vuelva inmanejable ya que lo hiciste crecer por una acción visceral.

Ser prudente te ayuda a conservar la perspectiva para tener más opciones abiertas para resolver un reto.

Ser prudente te ayuda a preservar relaciones y mantener el foco sobre los aspectos más importantes de cualquier situación.

Ser prudente te permite construir mensajes con coherencia, claridad y precisión para comunicarte de manera más efectiva.

 

Ser prudente es un pilar de la templanza que se necesita para crecer y guiar a otros de manera segura ante las pruebas de la vida.

 

Cadena de publicación 727 / 909

Imagen de Dean Moriarty en Pixabay

Comments


 © 2023 por Martínez & Fernández. Creado con Wix.com

bottom of page